
Comenzó mas fuerte el bloqueo total de la franja de gaza por parte de israel. No entra ni un ladrillo, ni un tornillo, ni telas, ni repuestos, ni papel higiénico, ni jabón. Nada. Exclusivamente alimentos, y sin excesos.
"Incluso algunos tipos de queso están prohibidos", lamenta Abu Hadi, dueño de un supermercado.
Los lugareños insisten en que no han conocido otra etapa peor en la historia reciente del territorio. Y las ha habido muy duras. Cualquiera sabe que el cerco aún no ha surtido todos sus efectos devastadores. El gueto de Gaza se pudre.
Los muertos se dan por descontado
Los muertos en ataques de la aviación y la artillería israelí se cuentan por decenas desde Junio. Pero esto ya se da por descontado. Murieron no hace mucho dos niños en el norte de la franja alcanzados por un proyectil.
Lo que inquieta es saber qué pasará dentro de un mes, cuando se calcula que el desabastecimiento alcanzará su cenit.
Apesta en Gaza
Apesta en muchos rincones del territorio palestino. Los basureros están en huelga desde hace semanas y los voluntarios de Hamás no dan abasto. Abundan los cruces de calles invadidos por desperdicios. Gaza es un horno que acaba de sufrir un apagón eléctrico de cuatro días y el malhumor es notorio.
Los dirigentes islamistas, sin embargo, están convencidos de que el asedio a Gaza pasará factura a sus promotores.
Los palestinos saben que si tenemos que pasar hambre, la pasaremos con ellos", advierte Mohamed Shihab, diputado de Hamás.
La seguridad, el único logro
El Gobierno de Haniya, sin apenas recursos y aislado, tan sólo ha tomado algunas medidas relativas a la seguridad: exigencia de autorización para celebrar manifestaciones e inclusión de las mujeres en la policía.
"Ahora rehabilitaremos el sistema judicial", promete Shihab ante la desbandada de los jueces, a los que el mandatario impide trabajar.
Hamás, sin rivales enfrente azuzando disturbios, ha impuesto el orden.
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