
Expertos de la ONU elogiaron el respaldo de la cámara baja del parlamento canadiense a la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, a la cual se opuso en un inicio ese país. Canadá fue uno de los cuatro países, junto a Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos, que votaron el pasado año en contra de la adopción de ese documento, que se venía negociando por más de 20 años en este organismo mundial. En un comunicado divulgado aquí, un grupo de especialistas de derechos humanos de las Naciones Unidas destaca la moción del 8 de abril en la Cámara de los Comunes de Canadá, que pide al Parlamento y el Gobierno implementar la letra de la Declaración. Los expertos dijeron que los principios y estándares de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas serán un beneficioso mapa de ruta para las futuras leyes y políticas de Canadá en relación con los pueblos originarios. El texto, aprobado por la Asamblea General en septiembre pasado, refleja los derechos de unos 370 millones de indígenas en todo el mundo y llama a eliminar las leyes de discriminación contra esas personas. Establece, asimismo, sus derechos a la cultura, identidad, lengua, empleo, salud y educación, entre otros.
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