Washington, La trayectoria de la sonda espacial Phoenix para su aterrizaje en el polo Norte marciano sufrió modificaciones por tercera vez, después de agosto y octubre últimos, comunicó el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL). Los expertos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) tienen programado, en principio, el descenso de la sonda en una región del Valle Verde próxima al polo Norte del planeta Marte. Sin embargo, el organismo decidirá qué hacer cuando hayan investigado las imágenes de esa helada región enviadas por la sonda espacial Mars Reconnaissance Orbiter, que se encuentra en la órbita del planeta. De acuerdo con Peter Smith, de la Universidad de Arizona y uno de los responsables de la misión, esa región tiene la mayor concentración de hielo en Marte además de los polos. “Si se busca una zona habitable en el permafrost ártico este es el lugar”, subrayó. Si la NASA decide que la sonda Phoenix aterrice en el Valle Verde, realizará excavaciones allí e investigará si el ambiente en esa región fue en algún momento de su pasado geológico propicio para la vida microbiana. Antes de aterrizar en Marte, la nave deberá desarrollar maniobras para demorar la velocidad de 21 mil kilómetros a ocho. Cuando se encuentre a mil metros del suelo marciano abrirá un paracaídas y encenderá los motores de desaceleración para posarse sobre tres patas. “Aterrizar en Marte es un enorme desafío. No hay garantías de éxito. Pero estamos haciendo todo lo posible por mitigar los riesgos”, expresó Doug McCuistion, director del Programa de Exploración de Marte en la NASA. La sonda Phoenix fue lanzada en 2007 y se espera que aterrice en Marte en mayo o junio del presente año.
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