Powered by Conduit |
toolbar powered by Conduit |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Estocolmo, La novelista británica Doris Lessing se convirtió en la undécima escritora laureada con el Nobel de Literatura, una distinción esquiva a las féminas, como lo prueba un vistazo a la extensa lista de ganadores.
Su nombre se mencionaba desde hace tres décadas en los pronósticos de los augures. Era una de las candidatas asiduas, aunque ella misma se había encargado de desvanecer las ilusiones.
No lo recibiré nunca, dijo una vez con un tono a medio camino entre la frustración y el alivio. Se enteró de la noticia por los medios de prensa.
Nadie pudo prevenirla con anticipación. Se había ido de compras, en Londres, y era imposible localizarla, afirmó su agente literario. Este año ni siquiera estaba incluida en las cábalas y vaticinios.
En uno de sus giros imprevisibles, la Academia la ungió con la corona de laurel ambicionada en secreto por todos los que han figurado alguna vez como posibles ganadores.
El lauro se le otorgó, argumenta el comunicado oficial, por su condición de "narradora épica de la experiencia femenina, que escruta con escepticismo, ardor y fuerza visionaria una civilización dividida".
Próxima a cumplir 88 años, Lessing será desde hoy, y durante un año, la figura más descollante de las letras universales y vivirá un reinado que trae consigo una cadena ineludible de presentaciones y giras por todo el mundo, sin tiempo apenas para sí misma.
Cuando el portugués José Saramago recibió tal honor, al pensar en este programa exhaustivo, grávido de compromisos y obligaciones, murmuró: Dios mío, lo que se me viene encima.
Nacida en Kermanshah, Irán, hija de un oficial del ejército británico, su verdadero nombre es Doris May Taylor. Vivió con su familia en la entonces colonia británica de Rhodesia, hoy Zimbavwe, y esa estancia en Suráfrica la marcó para siempre.
Lessing fue una de las críticas mas severas del régimen del apartheid, lo cual plasmó literariamente en su novela Canta la hierba, la historia de un amor prohibido entre dos personas de diferentes razas.
Sus críticas le valieron, durante décadas, la prohibición de entrar en Suráfrica.
Defensora del papel y los derechos de la mujer, y los avatares de la relación entre los dos sexos, a menudo se le consideró un emblema del feminismo, lo cual rechazó firmemente.
A esto contribuyó la publicación de El cuaderno dorado, uno de sus libros más conocidos.
Su más recinte novela, La hendidura, expone la teoría de que fue la mujer quien surgió primero y luego el hombre. "No dudo de que la mujer ha estado en el planeta por mucho más tiempo", asegura.
Los hombres, en su opinión, "parecen carecer de la solidez de las mujeres, dotadas de una armonía natural con el mundo; ellos son inestables, erráticos".
Dueña de una obra sólida, de indiscutibles valores estéticos, Lessing es la primera británica en conquistar el Nobel. Parecía que la Academia Sueca la había olvidado, pero con los acadámicos nunca se sabe.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/