
Moscú, Un intento de atentado contra la refinería petrolera de Karabulak, en Ingushetia, frustrado hoy por agentes de seguridad, sumó otro capítulo a la ola de violencia que sacude a esta república autónoma rusa.
Durante una inspección de rutina, miembros del cuerpo de vigilancia encontraron a 30 metros de un tanque cisterna un lanzagranadas cargado y acoplado a un mecanismo de relojería que fue desactivado por expertos en explosivos.
Fronteriza con Chechenia y Daguestán, Ingushetia vive desde hace varias semanas una ola de violencia que incluyó el 27 de julio el ataque con ametralladoras y granadas a la administración del presidente local y a la sede del Servicio Federal de Seguridad (SFS).
Ese mismo mes fue emboscado por desconocidos un ómnibus con agentes de la brigada móvil del ministerio del Interior de la Federación rusa en Malgobek con resultado de un muerto y varios heridos.
El jueves último un grupo de desconocidos atacaron con armas automáticas a efectivos del 503 regimiento motorizado del 58 Ejército y sostuvieron durante 20 minutos un intenso tiroteo.
Fuerzas federales reforzadas con blindados partieron hacia Ingushetia.
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