El Salvador, "Somos los huérfanos de las políticas de nuestro país… la guerra contra nosotros comenzó desde la llegada de los españoles", pero continúa, esta es la conclusión de Guillermo Tesorero, miembros del Consejo Coordinador Nacional Indígena Salvador (CCNIS).
La valoración de los pueblos indígenas se da en el marco del 75 aniversario de la masacre del 32 y en la búsqueda de soluciones a los principales problemas que enfrentan las comunidades.
El 22 de enero de 1932, las fuerzas gubernamentales de ese entonces, encabezadas por el general Maximiliano Hernández Martínez, frenaron el levantamiento indígena, principalmente en las poblaciones del occidente del país, causando la mayor masacre indígena en la historia salvadoreña. Tesorero, representante de la comunidad indígena, destacó que siempre que se habla de la masacre del 32´, se hace énfasis en los temas violentos y se presentan a los indígenas como aquellos que provocaron un levantamiento contra el gobierno de turno. Sin embargo, poco se dice de las causas que llevaron a los indígenas salvadoreños a revelarse ante un sistema que les mantenía bajo un esquema de opresión y explotación. "Muchos no quieren resonar nuestra voz… la guerra contra nosotros comenzó desde la llegada de los españoles. La independencia no garantizó beneficios para los pueblos indígenas… en la tragedia de 1932 deben verse los factores de porqué fue el levantamiento", consideró Tesorero.
En El Salvador, de acuerdo a estadísticas oficiales, el 17% de la población es indígena, "y las condiciones de vida según el perfil de los pueblos indígenas… el 1% de la población indígena cubre las condiciones básicas de vida, el resto está entre la pobreza y pobreza extrema", comentó Elisa Pérez, también del CCNIS.
El CCNIS, que forma parte del Foro para la Defensa de la Constitución , junto a otras organizaciones sociales, demandó mayor interés del Estado, que les permitan a las comunidades indígenas superar los niveles de pobreza y sobre todo lo temores que persisten de la masacre.
Pérez agrega que es necesario que el Estado, ratifique convenios de la OIT , como el 169, en favor de los pueblos originarios y tribales y de otros instrumentos internacionales, para garantizar la tenencia de tierras." El convenio 169 toca temas de profundidad, como el caso de las tierras, para nosotros la mayor problemática es la tenencia de la tierra, porque es como el elemento principal para el sistema político y económica de explotarlo y comercializarlo, para nosotros al contrario es una forma de traspaso de vida", reiteró Pérez.
En las dos últimas dos décadas del siglo XIX, la clase gobernante de El Salvador creó leyes para arrebatar las tierras ejidales a los indígenas, así como las tierras comunales, para entregárseles familias para la siembra del café, que luego formaría la clase oligárquica salvadoreña, conocida popularmente por las 14 familias.