Powered by Conduit |
toolbar powered by Conduit |
![]() |
![]() |
![]() |
Argentina, En la cosmovisión indígena, el nombre es la expresión máxima del espíritu. Lo llaman el "sonido del alma", el primer canto que acompaña a la persona durante la vida. Son nombres que hacen referencia al viento, la energía, la luna, el agua, la esperanza, la vida. Y cada vez más padres y madres- y no todos son descendientes de indígenas- los eligen para inscribir a sus hijos. Durante 2006, la demanda de estos nombres creció un 20 por ciento, según datos del Programa de Fundamentación sobre Nombres Indígenas, dependiente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
El incremento se registra en la cantidad de pedidos de notas- que informan el origen y el significado del nombre en cuestión— para ser presentadas en los registros civiles del país. "En 2005 recibimos 80 pedidos y el año pasado más de 100″, dice Wenceslao Villanueva, del Programa que ya posee un listado de 2.300 nombres. Cada vez más padres y madres eligen nombres indígenas para sus hijos, una opción que excede a quienes son descendientes de pueblos indígenas. "Muchas parejas adoptan estos nombres porque tienen afinidad con la cultura de estos pueblos; los visitaron y se sensibilizaron con sus problemáticas; o bien, simplemente, les gustó el significado, la etimología de la palabra", explica Villanueva. Entre los nombres más pedidos, elaborado por el INAI, se observa que, de a poco, en el último año los nombres de origen Aymará (la nación indígena a la que pertenece el presidente de Bolivia, Evo Morales) comenzaron a ganar terreno frente a otros más difundidos, como los de origen Mapuche.
En los diez primeros lugares del listado se ubican: Tayel (canto sagrado, en Mapuche). Suyay (esperanza, en Quechua). Eluney (regalo del cielo, en Mapuche), Duham (memoria, en Mapuche), Sami (afortunada, venturosa, en Quechua), Newén (energía, fuerza, en Mapuche). Kalén (ser otro, diferente, en shelk'nam u Ona), Uma (agua, en Aymará), Ñawi (la que precede, en Quechua), Wayra (viento, aire, en Aymará). También cada vez más padres y madres tienen que luchar contra la burocracia de los registros civiles que no les permiten inscribir a sus chicos con estos nombres. En el país rige la Ley Nacional del Nombre 18.248/69 (con sus modificaciones), pero cada provincia adopta su propio criterio. "Si bien recibimos casos de todo el país, la mayoría son de Capital y de la provincia de Buenos Aires, señala Villanueva.
Autor: emmanuel
Fecha: 19/09/2008 21:30.
Autor: elizabet
Fecha: 15/09/2009 11:49.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/