Washington, Trece mil soldados de la Guardia Nacional de Oklahoma, Indiana y Arkansas podrían ser enviados a Iraq a inicios del próximo año, contingente que menguará el inventario de fuerzas de esos territorios estadounidenses, reconocen hoy fuentes militares.
"No estamos en condiciones de hacer política, todo lo que podemos hacer es responder al llamado... aunque siempre existe alguna aprensión", comentó a medios noticiosos el capitán Brad Hanna, un capellán de la Guardia Nacional de Oklahoma.
El gobernador de Carolina del Norte, Mike Easley, dijo estar preocupado con el estado de la moral y el nivel de disposición combativa de las unidades que serán movilizadas.
Por su parte, el de Arkansas, Mike Beebe, consideró que los redespliegues presionan en demasía la movilización de ciudadanos.
En principio, la Guardia Nacional y la Reserva exigen a sus miembros un fin de semana de entrenamiento al mes, y dos semanas de movilización al año, aunque permanece latente la posibilidad de que sean llamados para despliegues de seis meses en casos excepcionales.
Sin embargo, según la ley el presidente de Estados Unidos puede movilizar los reservistas por períodos de hasta 24 meses en un plazo de cinco años, sin que sea necesaria la aprobación del Congreso.
Pese a estar permitidos, estos plazos no eran prácticamente utilizados antes de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
Debido al abuso de esa prerrogativa por el presidente George W. Bush, en el pasado período legislativo un grupo de senadores introdujo un proyecto de ley dirigido a limitar hasta 160 días los despliegues de las fuerzas "no profesionales en el extranjero".
La iniciativa, propuesta por el demócrata Robert Byrd, fue bloqueada por la entonces mayoría republicana, la cual alegó que podría complicar la situación de las tropas en activo, al recaer con más fuerza sobre ellas el peso de las misiones ultramarinas.
"Nuestra Guardia Nacional y Reserva más que un recurso para situaciones de crisis en el país, se han convertido en una fuerza indispensable para el cumplimiento de misiones en otros teatros de operaciones militares", señaló el congresista a la sazón.
En opinión de Byrd, es necesario definir por ley el período que los movilizados están obligados a marchar al exterior y cuáles son las prerrogativas del Presidente y del Pentágono para prolongar su estadía.
No se descarta que los demócratas retomen el proyecto legislativo, ya que desde enero disfrutan de mayoría en ambas cámara del Congreso.
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