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Washington, El presidente estadounidense, George W. Bush, y el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, sostendrán hoy una reunión para analizar la situación de la guerra en Iraq, donde las tropas de ocupación norteamericanas se encuentran empantanadas.
El encuentro se realizará en medio de un ambiente caldeado, ya que la víspera en un memorando secreto filtrado, el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, cuestionó la capacidad de al-Maliki para enfrentar la violencia en su país.
Analistas estiman que esas declaraciones reflejan la preocupación del gobierno estadounidense cuando la situación en esa nación árabe se hace cada vez más insostenible debido a los continuos ataques de la resistencia iraquí.
Desde marzo de 2003 murieron a manos de los insurgentes más de dos mil 880 soldados norteamericanos y cerca de 20 mil resultaron heridos, según diversas fuentes.
También la administración del presidente Bush está muy presionada ya que representantes de la nueva mayoría demócrata en ambas cámaras congresionales piden una retirada gradual de los más de 140 mil militares acantonados en el país del Golfo Pérsico.
Por otra parte, el alto mando del ejército de Estados Unidos admitió que la situación bélica en Iraq es caldo de cultivo para una guerra civil, incremento para matanzas sectarias y nuevos enfrentamientos entre etnias rivales.
El portavoz de las fuerzas armadas norteamericanas, el general William Caldwell, reconoció que la espiral de violencia asciende en las calles de Bagdad, ante la impotencia de los marines de Estados Unidos.
Mientras tanto, el denominado Grupo de Estudios para Iraq, integrado por cinco republicanos e igual número de demócratas, anunció que dará a conocer sus conclusiones sobre el tema el 6 de diciembre próximo.
El informe de esa comisión, presidida por el ex secretario de Estado norteamericano James Baker, es muy esperado ya que presuntamente los expertos pondrán en manos de la Casa Blanca una serie de recomendaciones para salir del atolladero bélico en Iraq.
Bush adelantó, sin embargo, que aunque tiene interés en el reporte del panel rechazará llamados para el regreso a casa de las tropas norteamericanas dislocadas allí.
En carta abierta difundida en las últimas horas en Nueva York, el presidente de Irán, Mahmud Ahamadineyad, hizo un llamamiento al pueblo estadounidense para que se oponga a la guerra de ocupación de Estados Unidos contra Iraq.
También condenó la política guerrerista de la administración Bush, que ha provocado miles de muertos civiles y heridos en ese país árabe.
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