Powered by Conduit |
toolbar powered by Conduit |
![]() |
![]() |
![]() |
Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2010.

Más de 700 billones de billetes de las diferentes denominaciones del dólar estadounidense se han emitido hasta hoy de los cuales una tercera parte circula dentro de este país y el resto está diseminado por todo el mundo, según publicaciones del Banco de E.U. las cuales precisan también que cada año son impresos unos 8,000 millones de billetes.
No pocos detalles curiosos circundan al "billete verde" que es el más usado a nivel internacional seguido por el Euro. El sobrenombre lo debe al color verde que predominaba en el anverso de los pagarés impresos por E.U. en 1861 para financiar la Guerra Civil.
Esa coloración se logra mezclando productos químicos con la savia de una palma del estado mexicano de Nayarit. Desde 1929 aparecen en los dólares los retratos de las mismas personalidades: , George Washington; , Thomas Jefferson; , Abraham Lincoln; , Alexander Hamilton; , Andrew Jackson; , Hiram Ulysses Grant y 0, Benjamin Franklin.
Los Certificados de Plata de emitidos en 1886, 1891 y 1896 muestran la única imagen de mujer impresa en los billetes de E.U. y es la de Martha Washington, esposa del primer presidente de la nación, George Washington.
El peso aproximado de cualquier billete de dólar es de 1 gramo y la denominación más impresa es la de que ocupa el 45% de todos los ejemplares acuñados y el de mayor circulación en E.U. junto al de , mientras fuera de las fronteras el más utilizado es el de 0.
Diversas publicaciones se refieren a los símbolos secretos u ocultos del billete de con "alegorías masónicas, judías y diversas referencias al número 13" pero con un símbolo extremadamente raro y difícil de ver sin la ayuda de elementos ópticos: el Búho de Minerva ubicado en la esquina superior derecha del escudo que rodea el Nº1.

Actualmente la República Popular de China cuenta con 1300 millones de habitantes, un quinto de la población mundial, pudiéndose considerar la potencia mundial del siglo XXI. Pero esta hegemonía también la disfrutó a lo largo de su historia, que comenzó en el año 581 a.C.
Durante sus 1000 años iniciales, China fue una de las mayores civilizaciones del mundo, tanto en tamaño como en desarrollo. En el transcurso de la dinastía T’ang (618 - 907) se inventaron la imprenta, un sistema parecido a los sellos de hoy en día, y la pólvora, una mezcla de carbón, azufre y salitre que explotaba en contacto con el fuego.
En la dinastía Song (960 - 1279), hubo un desarrollo impresionante en la actividad económica, aumentó la población y crecieron las ciudades, llegando a superar los dos millones de habitantes, se desarrolló una economía monetaria y la producción industrial se incrementó. El desarrollo económico de la dinastía Song llegó a su fin con las conquistas de los mongoles, que causaron aproximadamente 30 millones de bajas.
La Gran Muralla China
Además de la pólvora y la imprenta, los chinos también inventaron los cohetes, la brújula, la tinta, el papel, la porcelana y las cometas, pero sin duda la construcción de la Gran Muralla China supuso uno de los acontecimientos más importantes en la historia de China, junto con el complejo funerario de los guerrero de Terracota de Xi’an, convirtiéndose en una de las grandes maravillas del mundo. Su longitud de 8.851 kilómetros se extendía a través de las montañas de Corea llegando incluso a las aguas del mar Bohai hasta el Desierto de Gobi. Actualmente, sólo se conservan 2414 km., siendo el sector más visitado el paso de Juyong-guan, cerca de la capital Beijing, que cuenta con muros que sobrepasan los ocho metros de altura, erigidos en 1381 por el emperador Hogwu de la dinastía Ming.
La gran muralla china fue construida inicialmente para proteger un antiguo imperio chino de las tribus que merodeaban por el norte, pero se convirtió en una impulsora del comercio con otras civilizaciones llegándose a convertir en un símbolo del ingenio y la voluntad del pueblo chino. La sección más antigua de la Gran Muralla fue iniciada en el 221 a. C., estaba realizada en tierra batida.
El gran Emperador, Qin Shi Huang
El primer emperador chino, Qin Shi Huang, restauró las murallas antiguas y las unió con una nueva construcción para crear una masiva fortificación de 4800 kilómetros de largo para proteger las fronteras del norte contra los ataques de nómadas merodeadores. Gran parte de la muralla Qin fue construida con piedras colocadas unas sobre otras, pero donde las piedras eran escasas, los ingenieros construyeron la muralla con capas de tierra compactada.
Para construir la gran muralla el emperador movilizó un ejercito de 300.000 hombres además de obligar a millones de personas a trabajar en la construcción. Estos obreros provenían de cárceles, eran prisioneros o simplemente conscriptos reclutados a la fuerza para trabajar. Se calcula que gran parte de los obreros murieron en la construcción debido a las pésimas condiciones de vida en el lugar y que fueron enterrados directamente en la muralla. Al parecer, más de 400.000 personas fueron sepultadas debajo de su estructura a lo largo de toda su construcción.
La Gran Muralla fue uno de las obras públicas monumentales de Qin Shi Huang, su otro proyecto asombroso fue su propia Tumba, en la cual trabajaron 700,000 obreros durante 34 años. La tumba, descubierta a mediados de la década de 1970, es un palacio subterráneo e intricado, diseñado como una réplica en miniatura del reino Qin, con ciudades a escala, ríos de mercurio, cielos decorados con joyas, y un ejército de 7,000 guerreros de terra-cota para defenderlo.
Una nueva dinastía, la Han, que estableció el primer sistema de escuelas públicas, restauran la ruinosa muralla Qin y la extendieron en casi 500 kilómetros más a través del desierto de Gobi. Dentro de este periodo se establecen las legendarias Rutas de la Seda. Comerciantes de Roma, Antioquía, Baghdad y Alejandría viajaban hacia el este para comerciar con jade, oro, especies, caballos, gemas preciosas y, desde luego, seda. Pasando todas estas rutas a través de la Gran Muralla.
Los Han también agregaron torres de vigilancia a la Muralla, espaciadas cada 25 a 50 kilómetros, salvando cordilleras montañosas de hasta 3.500 m de altura, para defenderse de los asaltos de los hiung-nu (hunos). Se usaba columnas de humo para avisar a los defensores de un ataque. Una columna de humo significaba que una puesta estaba siendo amenazado por una fuerza de menos de 500 tropas; dos columnas indicaban una fuerza de ataque menor de 3,000, y así continuaba. Los Han encontraron que el sistema de señales enviaba los mensajes más rápidamente que un jinete en un caballo.
Descubrimientos Chinos
En dicho periodo también se inventó el papel, la porcelana y la primera carretilla del mundo, lo que permitía que un solo obrero transportara una carga tan pesada como 200 kilogramos. Durante esta dinastía, los científicos chinos crearon el primer compás del mundo y el primer sismógrafo simple.
Sin embargo los mayores constructores de muralla fueron los Ming, cuyos sorprendentes logros dejan pequeños lo que anteriormente habían hecho los Qin y los Han. Los Ming no solamente construyeron más murallas que cualquier otra dinastía, sino que las suyas también eran mayores, más largas, más adornadas y más imponentes. La muralla con la que estamos familiarizados es la de ellos.
La muralla Ming serpentea acrobáticamente a través de los terrenos más difíciles de China, elevándose en algunos lugares a un ángulo de 70 grados. Tal trabajo de ingeniería no habría sido posible sin la avanzada tecnología Ming para hacer ladrillos.
En un tiempo en que los constructores europeos todavía dependían de piedras afanosamente cortadas, los Ming estaban usando hornos modernos para producir ladrillos masivamente, que eran tan fuertes como los bloques de construcción de la actualidad. Los científicos Ming inventaron la rueda de alfarero y desarrollaron hornos especiales de alta temperatura capaces de producir porcelanas de calidad exquisita. El resultado fue la famosa porcelana azul-blanco que se convirtió en una sensación instantánea en Europa y que todavía lleva el nombre de la dinastía.
A finales del siglo XIV, en la cima de las proezas chinas en alta mar, un capitán Ming nombrado Zeng-He navegó, con 300 naves, tan lejos como el Golfo Pérsico y Madagascar. Todavía faltaban 100 años para que Colón soñara con encontrar una ruta marina hacia China...

Estudiantes de Medicina en Taiwán son enterrados vivos como parte de su entrenamiento profesional. ¿No podrían enterrar también a los alumnos de Abogacía?
Los estudiantes de la Universidad de Rende en Taiwán son enterrados vivos como parte de una experiencia que los hace "apreciar el verdadero valor de la vida". Según el profesor Qiu Daneng "aunque sólo son diez minutos, el efecto es igual al de una verdadera muerte".
Los pobres alumnos deben redactar un testamento, vestirse con una mortaja y meterse en un ataúd que es "enterrado" bajo las tablas del piso de un salón. Luego de unos minutos son liberados. Xiao Lin, estudiante de esta clase, explicó que "cuando salí sentí que había nacido otra vez y ahora sé que en la vida cada segundo cuenta".

El documento original con las 13 reglas del baloncesto redactadas por James Naismith el 21 de diciembre de 1891 fue rematado por la casa Sotheby's el viernes en Nueva York en 4,3 millones de dólares, que serán destinados a caridad.
El documento, de dos páginas, fue comprado por David y Suzanne Booth, que piensan exponerlo en la Universidad de Kansas.
David Booth es ex alumno de dicha universidad, de cuyo equipo de básquetbol Naismith fue el primer entrenador.
Naismith, un canadiense, murió en 1939, tres años después de que su juego se transformara en deporte olímpico (en Berlín 1936). Inventó el baloncesto hace 119 años, cuando era profesor de educación física en Springfield (Massachusetts, noreste de EEUU), para que los muchachos de su curso pudieran jugar a algo durante el invierno.

Tomar alimento y bebidas heladas es una costumbre muy antigua y sigue siendo una de las mayores pasiones. Estados Unidos es el mayor consumidor mundial de helados con algo más de seis mil millones de litros anuales. Sin embargo, los neocelandeses son los más adoradores de este manjar con algo más de 26 litros de helado al año por persona. Es curioso el que los mayores consumidores de helados sean los países anglosajones.
Se cuenta que Alejandro Magno mandaba traer nieve de las montañas para refrescar los vinos y también algunos alimentos; el Emperador Romano Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con hielo o nieve traídos de las montañas por sus esclavos.
Es muy difícil establecer cual es el origen del helado, ya que el concepto del producto ha sufrido sucesivas modificaciones en la medida del avance tecnológico, de la generalización de su consumo y de las exigencias de los consumidores.
Pero a pesar de todo ello podemos fijar un primer hito en la historia de las bebidas heladas o enfriadas con nieve o hielo en las cortes babilonias, antes de la era cristiana. Por otra parte, también se cuenta que el Emperador Romano Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con nieve o hielo traídos de las montañas por sus esclavos. Durante la Edad Media, en las cortes Árabes, se preparaban productos azucarados con frutas o zumo de éstas enfriadas con nieve y se conocían con el nombre de "charat". Marco Polo en el siglo XIII, al regresar de sus viajes al Oriente, trajo varias recetas de postres helados usados en China durante cientos de años, elaborados a base de frutas, miel y nieve, los cuales se implantaron con cierta popularidad en las cortes italianas, conociéndose con el nombre de "sorbete", silogismo del turco "chorbet".
Al casarse Catalina de Médicis con Enrique II de Francia, su cocinero llevó estas primitivas recetas de helados a la corte francesa, guardándose las mismas con mucho secreto. En Francia se añadió huevo a las recetas posteriormente. Una nieta de Catalina se casó con un príncipe inglés, llevando así el helado a Inglaterra, atribuyéndole a su cocinero también el empleo de la leche. De esta manera se fueron difundiendo estos productos a lo largo de toda Europa, llevándose luego a América durante la época de la colonización. En el año 1660, el siciliano Francisco Procope abrió un establecimiento en París, donde alcanzó gran fama con sus helados.
El rey Luis XIV lo llevó a su presencia para felicitarlo por su producto. Se puede considerar a este establecimiento como la primera heladería existente. En el siglo XVII, el chef francés de Carlos I de Inglaterra preparó una "nieve helada" que sirvió como postre a continuación de uno de los tantos afamados banquetes del monarca. A partir de esa noche, el rey sólo permitió que se sirviera tal delicia en comidas reales y le prohibió al cocinero divulgar la receta. Para su descontento, el chef no guardó el secreto y la receta del helado se esparció por todo el reino.
La conservación del hielo o nieve del invierno se realizaba en pozos bajo tierra que se tapaban con paja y ramas de roble, hasta que en el siglo XIX, se inventaron las primeras máquinas de hacer hielo, lo que propició la producción en masa. Ya en ese tiempo en algunos hogares se conservaba el hielo en cajas hechas de madera y corcho.
En el Siglo XIX el hielo se fabricaba anivel industrial, Noruega llegó a exportar 550.000 toneladas al año. Esta industria tuvo su fin con la aparición de los primeros frigoríficos eléctricos de uso doméstico, los Domelre, que empezaron a comercializarse en Chicago en 1913.
Un gran avance en esta industria es el descubrimiento del descenso crioscópico (descenso de la temperatura de solidificación) de las soluciones de sal (salmueras) las cuales permitían que utilizando un balde rodeado con una mezcla de hielo y sal o de agua y sal a bajas temperaturas, se congelaran batiendo bebidas y jugos de frutas azucarados a temperatura inferiores a las normales, dando lugar a los primeros helados de textura cremosa.

Mientras Europa se encontraba inmersa en una ola de moralidad religiosa, un modisto francés, Jacques Heim, presentaba un traje de baño llamado átomo, al poseer unas reducidísimas dimensiones para la época. Para promocionar su nueva prenda de baño realizó una novedosa campaña de marketing con aviones que serigrafiaban el nombre en el cielo.
Dicha revolucionaria prenda de baño estaba formada por dos piezas, una de ellas cubría el busto de la mujer, dejando la espalda al descubierto. La segunda parte cubría la entrepierna y dejaba al aire el ombligo y las caderas, lo que resultaba pecaminoso para los sectores conservadores, haciendo que fuese prohibida su utilización en numerosos países del mundo.
Al mismo tiempo, un ingeniero mecánico francés, Louis Reard, presentó, el 5 de julio de 1946, una prenda de baño de dos partes y reducidas dimensiones, similar al anterior, gracias a una bailarina de striptease del casino de París, Micheline Bernardini, en una piscina de París, ya que ninguna modelo de la época estaba dispuesta a vestir tan reducida prenda al encontrarla indecente, lo que le valió la fama. Esta prenda hizo enrojecer de furia y vergüenza a los moralistas de todo el mundo, al coincidir además con la prohibición de los burdeles en la misma capital francesa.
Fue bautizado como bikini este inusual traje de baño en honor al Atolón Bikini, uno de los tantos arrecifes de las islas Marshall, en el pacífico central, que era utilizado por los Estados Unidos como lugar de pruebas de sus bombas nucleares, ya que, al igual que ésto, era una auténtica revolución.
Aunque en un principio, esta prenda no contó con un seguimiento popular por la indecencia y reducida moralidad de la mujer que lo vestía, en los años 50, y sobre todo en los 60, el bikini se impuso. Brigitte Bardot lo vistió encantada el traje de dos piezas para la película "Y Dios creó a la mujer", de 1956. La imagen de la famosa actriz francesa en plena promoción, tumbada en la playa de Cannes con gran parte de su cuerpo al descubierto atrajo las miradas de cientos de curiosos.
Brian Hyland y su canción Itsy Bitsy Teenie Weenie Yellow Polka Dot Bikini (1960) desencadenan entre las adolescentes americanas la fiebre por esta prenda de escándalo. En 1962, Ursula Andress, el "sex symbol" de los 60, salió de las aguas con un bikini en la primera película de James Bond, "James Bond contra el doctor No", convirtiéndose en la primera chica Bond. También una de las imágenes que más se asocian con el diminuto conjunto fue la de Raquel Welch, en una fotografía con un insinuante bikini para la revista Life en 1965.
Historia de los Trajes de Baño
Aunque el bikini que conocemos hoy en día tiene su origen en el verano de 1946, se han encontrado murales minoicos del 1600 a.C., en los que se aprecian mujeres, de la antigua Grecia, vistiendo prendas de dos piezas con propósitos deportivos, por lo que ya en esa época eran utilizadas este tipo de prendas. En el imperio romano también eran utilizadas, al encontrarse mosaicos, que ello lo indican, en una villa siciliana, que datan del siglo tercero después de Cristo.
A finales del siglo XVIII, nace la costumbre de bañarse, gracias al rey Jorge III (1738-1820) quien más lo favoreció al frecuentar la playa de Weymouth en Inglaterra, por recomendación de su médico para aliviar algunas dolencias. En 1822 se produjo el primer baño de una mujer notoria, el de la duquesa de Berry, nuera de Carlos X, que se sumerge totalmente vestida en la playa de Dieppe (Francia).
El primer bañador aparece en 1890, y está constituido por camisa, pantalón y calcetines para el hombre y la mujer. Tienen que transcurrir 25 años para que desaparezcan los calcetines de la vestimenta de playa, aunque las mujeres todavía se ponen camisones, camisas largas y faldas para bañarse. Sin embargo los hombres pueden lucir pantalones cortos.
En el año 1930 aparece el primer bañador femenino, propiamente dicho. Elaborado con lana, su escote en forma de camiseta y los pantalones deberán cubrir los muslos. Esta prenda mojada pesa más de tres kilos. En este mismo año Coco Chanel pone de moda el bronceador del rostro.
Como ya se ha mencionado anteriormente, en 1946, el modisto Jacques Heim y el ingeniero Louis Réard inventan el bañador de dos piezas. Ayudado por la popularidad de las actrices que visten dicha prenda, ésta empieza a ser utilizada más ampliamente, y es ayudado además por la invención de la lycra en 1960, una fibra textil que puede ser tensada y estirada hasta seis veces su longitud natural, hace que aparezcan los primeros bañadores elásticos.
El estilista californiano Rudi Gernreich inventa, en 1964, el topless o monokini. En un principio era un bañador negro sostenido por dos tirantes que deja al descubierto el pecho de la mujer. En 1974, aparece en Brasil el tanga (String Bikini), inventado por el genovés Carlo Ficcardi. Su introducción en los Estados Unidos crea un gran revuelo al ser aceptado por la clientela de una forma desorbitada. En una popular boutique de Madison Avenue, se venden más de 160 tangas en sólo dos días.
Un nuevo estilo de bikini es el Tankini, en el que se mezclan el estilo recatdo del tradicional traje de baño, con la ligereza y minimalismo del bikini. El bandini es otra variante del bikini, anterior a la anterior, en la que la parte superior cubre de una forma ceñida el busto y cintura...

Con el término momificación se designan todos aquellos métodos a través de los cuales se deseca un cadáver para evitar su descomposición, y si bien han sido diversas civilizaciones las que han llevado a cabo estas prácticas a lo largo de su historia, (por ejemplo, en algunas culturas precolombinas como la Inca), en ninguna se alcanzó el grado de dedicación ni perfeccionamiento como en Egipto, a pesar de que no siempre, a lo largo de sus tres mil años de existencia, se siguió la misma técnica.
La palabra momia proviene del término arábico mumia (o mumiya), que significa brea o betún. Ello, originariamente, se refería a una sustancia negra, similar al asfalto, que se creía que tenían propiedades medicinales como cura de numerosas enfermedades, y que rezumaban del monte Mumia en Persia. En Egipto se usaba al creer que el cuerpo, al ser impregnado con dicha sustancia, mantendría esas propiedades en el otro mundo, de ahí el color negruzco de las momias y de ahí también que dicho nombre haya perdurado hasta nuestros días.
Antiguo Egipto
Durante el periodo predinástico los enterramientos eran muy sencillos, con excavaciones en la arena donde se depositaba el cuerpo. El contacto de este con la arena caliente del desierto provocaba una rápida deshidratación del cuerpo, incluso antes de que los tejidos pudiesen descomponerse. El descubrimiento de los cadáveres así mantenidos pudo ser lo que inspirase a los egipcios en mantener el cuerpo después de la muerte. Cuando las tumbas se comenzaron a colocar en construcciones bajo tierra, se hizo necesario un proceso especial para mantener el cuerpo y ahí surgió el proceso de momificación artificial.
Los antiguos egipcios creían en la vida después de la muerte. Pensaban que el alma del difunto viajaba hacia el Más Allá, por lo que debían prepararse para el viaje. En época del historiador griego Herodoto se realizaban, básicamente, tres técnicas de embalsamamiento, dependiendo del poder económico del difunto o de sus familiares. El método más elaborado y caro, utilizado para la clase más rica, requería de la licuefacción del cerebro a través de los pasajes nasales y la extracción de los órganos internos, excepto por el corazón y los riñones, a través de incisiones regulares. La cavidad craneal era rellenada con resina caliente y la cavidad abdominal, después de haber sido limpiada con vino de palma y aromatizantes, era rellenada con alguno de varios tipos de elementos, incluyendo especias, resinas, o aserrín empapado en resina. El cuerpo era entonces colocado en natrón, un carbonato de sodio encontrado en el Desierto Libio.
Tras la completa desecación (deshidratación o secado), que tomaba alrededor de setenta días en lograrse, tiempo equivalente a la duración que la estrella Shotis (o Sirio) tardaba en salir de nuevo por el horizonte tras desaparecer previamente por él, el cuerpo era limpiado con varias especias y aceites. Entonces seguía la elaborada envoltura de cada dedo, cada miembro, y el cuerpo entero con al menos trescientos cincuenta metros de algodón o lino, dentro del cual se envolvían brazaletes, collares, anillos, y finos amuletos, con la intención de que sirvieran para el uso del espíritu en su riesgoso viaje. Después de que el lino era sellado con resina o goma de árbol, el cuerpo era retornado a sus parientes para el almacenamiento en sarcófagos, lo que nos es familiar en el caso de los egipcios.
Como curiosidad, la momia de Tut-anj-Amon, que murió misteriosamente a los 19 años, tenía el pene en posición erecta y envuelto entre las vendas del abdomen, al modo de algunas representaciones del dios Osiris, mientras que la de Ramsés II destaca por la ausencia de dicho miembro, hecho notablemente curioso en un faraón del que es harto conocida su tan prolífica descendencia (al menos 152 hijos e hijas).
Muchas momias egipcias han sobrevivido hasta los tiempos modernos en notables estados de preservación, pero muchas se redujeron a polvo durante los exámenes científicos, o se pudrieron rápidamente cuando el vendado fue retirado. El arte de la momificación, en Egipto, sobrevivió hasta el año 392 d.C., cuando el emperador Teodosio lo prohibió…
Momificación en Diversas Civilizaciones
Chinchorro fue una cultura que habitó la costa sur de Perú. En él, hace 7.000 años se comenzó a momificar intencionalmente a fetos e infantes. Se creo que ello fue una consecuencia de que el pueblo Chinchorro vivía en un medio ambiente extremadamente árido y tóxico, con aguas de río que contienen niveles de arsénico 100 veces superiores a la de los niveles recomendados para la salud, por lo que la gente moría envenenada y las mujeres tenían tasas de abortos 30 veces más altas que cualquier población.
Los Incas sudamericanos tuvieron también bastante éxito en la momificación de restos humanos, pero los procedimientos utilizados no son conocidos con total certeza. Se piensa, sin embargo, que los cuerpos fueron disecados antes del entierro, probablemente por el clima cálido y seco de la región.
En el caso de Perú, sustituían los tejidos blandos con arcillas y el esqueleto se acompañaba con materiales de refuerzo y se efectuaba la desecación por fuego, luego se curaba el cuerpo con humo, se untaba con betún, bálsamo, y otras resinas, procediéndose a rellenar el cuerpo con hierbas de propiedades antisépticas.
En Brasil, el pueblo Jíbaro, sumergía la cabeza trofeo en agua con jugo de Chichipe y producía la cocción de la misma, que luego era expuesta al humo, pero previamente a este paso se extraía el cerebro por medio de incisiones en la región antero-posterior del cráneo, en forma de Y invertida.
En el Tibet, la momificación fue usada en los cuerpos de los lamas más importantes. Tras el destripamiento, la cavidad abdominal era rellenada con compresas saturadas en laca, y el cuerpo era envuelto en seda laqueada. Luego era completamente secado en posición de loto en un cuarto lleno de sal, dentro del cual por muchos días se tiraba aire caliente. Después de enfriar y desvendar, era cubierto con hoja de oro por experimentados artesanos y entonces era llevado al Salón de las Encarnaciones donde era sentado sobre un trono en la solemne compañía de otros lamas dorados de eras pasadas.
En Babilonia, se dice que las preservaciones se efectuaban mediante la inmersión de los cuerpos en miel; se supone que los restos de Alejandro Magno fueron preservados de esa manera. En 1773, para dar otro caso, se encontró el cuerpo bien preservado de un comandante naval empapado en ron.En Siberia, se extraían el cerebro y las vísceras, se rellenaban las cavidades corporales con hierbas, musgos y sustancias aromáticas y posteriormente se procedía a la congelación gradual del cuerpo.
En la Edad Media, era habitual el uso de momias convenientemente pulverizadas como parte de la composición de ungüentos y medicinas, fabricándose en algunos casos una especie de remedio universal, apto según los propagandistas de la época para todo tipo de males. Incluso llegó a creerse que estos polvos tenían poderes afrodisíacos. De hecho, estas costumbres estuvieron tan arraigadas y extendidas en esa época, que cuando disminuyó la provisión de momias debido al uso intensivo que se hacía de ellas, hubo quienes decidieron fabricarlas para satisfacer la demanda existente, para lo cual echaron mano de cadáveres de criminales ajusticiados en la cárcel y personas fallecidas en los hospitales a los que rellenaban por dentro y por fuera de betún, los ataban con firmeza, y los exponían al calor del sol para que se secasen. Las técnicas de momificación han conseguido que los cuerpos se mantengan hasta nuestros días...
La palabra catacumba procede del griego "katá kumbim" (junto a la cavidad). Los romanos llamaban así a la depresión existente en la Vía Apia, frente al circo de Majencio en donde, a principios del s. III, se excavó un hipogeo (sepulcro subterráneo) que se llamó por ello "ad catacumbas", denominación que se dió, posteriormente, a todos los cementerios bajo el suelo. En este tipo de necrópolis los capuchinos de Palermo descubrieron en el s. XVI que los restos óseos se conservaban con la carne flexible aunque momificada. Esto motivó que siguieran excavando nuevas galerías para depositar a los muertos y desarrollando otras técnicas de embalsamamiento.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/