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Una mujer “volvió a la vida” después de que los médicos determinaran su muerte clínica debido a un cáncer generalizado. El hecho tuvo como protagonista a Felícita Arévalo Viera, de 37 años en Tayabamba (Perú), quien luego de dos horas de haber sido declarada muerta, “resucitó” ante la sorpresa y alegría de sus familiares que ya preparaban su velorio y entierro.
A la señora, a quien ahora llaman ‘La muerta‘, la estaban vistiendo sus familiares para meterla en el ataúd y de pronto se levantó y habló ante la sorpresa de todos.
Su ‘muerte” fue confirmada el último sábado a las 9 am. Sus familiares dijeron que el sábado la mujer dejó de respirar y cerró los ojos. Su cuerpo estaba frío. La trataron de animar, pero una doctora les dijo que había muerto. La mujer contó que durante lo que denominó sueño profundo estaba en un camino estrecho lleno de espinas y desnuda.
La familia de un hombre de 21 años celebra un milagro el día de Acción de Gracias, ya que el joven recobró el conocimiento después de haber sido declarado muerto cerebral por los médicos.
Cuando Zack Dunlap llegó al hospital en Wichita Falls, Texas, sus allegados ya no guardaban esperanzas, había sufrido una grave lesión en su cabeza producto de un accidente con un todoterreno.
Dos días después, los doctores declararon la muerte cerebral de Zack, pero, justo antes de que una enfermera le preparara para la extracción de los órganos donados, Dunlap reaccionó agarrándole el brazo.
Un vecino dice que el pueblo entero rezó por su recuperación, y está convencido de que todo ha salido bien gracias a la intervención divina.

Se llama Carlos Camejo, fue declarado muerto tras un accidente automovilistico. Le iban a practicar la autopsia cuando despertó.
Reuters ha divulgado su foto y algunos datos más sobre el caso.
Según cuenta, Camejo despertó cuando ya la autopsia estaba comenzando y le estaban practicando una incisión en la cara (como se aprecia en la imagen).

Cuando los forenses estaban practicando la incisión vieron que el corte sangraba y, dado que los cadáveres no sangran, se dieron cuenta que algo andaba mal.
Carlos enseguida despertó ante el asombro de los presentes. “Me desperté porque el dolor era fortísimo”, dice ahora.
Los forenses cerraron rápidamente la incisión. Una vez superado el terrible susto, posa con algo insolito: su Certificado de Fallecimiento.
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