Powered by Conduit |
toolbar powered by Conduit |
![]() |
![]() |
![]() |
Con más de 300 horas de música ininterrumpida, La rumba más larga del mundo comenzó el 3 de mayo en la zona oriental de Cuba y concluirá en La Habana el sábado 17, día de la apertura de la XII Feria Internacional Cubadisco 2008, dedicada a África y su diáspora. Cuba es la meca de la rumba; muchos barrios de La Habana, Matanzas y de otras provincias agrupan rumberos que guardan celosamente la reserva, el poderoso yacimiento rítmico, tímbrico y sonoro del país. De las rumbas y las congas salen los percusionistas para las agrupaciones bailables. Se dice por los músicos que el son, la conga y la rumba siempre vienen a salvar la música cubana, la cual se fecunda constantemente, alimentando la sonoridad planetaria; muchas de las músicas de América y de Europa están inyectadas por la rumba. El musicólogo cubano Argeliers León expone que la rumba no es una música ritual, sino profana, de diversión, entretenimiento, que ocupa un tiempo libre en colectividad. “Más que baile o canto, es un tipo de fiesta creada, en determinadas circunstancias sociales, por el africano y sus descendientes, sin excluir a los de origen español en los estamentos más humildes de la colonia”. No se puede decir cuál es el significado de la palabra rumba; está comprendida dentro de una serie de términos de origen afro americano como rumba, macumba, tambo. La mayoría de estas músicas negras, traídas a Cuba por miembros de las civilizaciones yoruba, tienen una ascendencia bantú y son oriundas de regiones que pertenecieron al antiguo reino del Congo Dahomey y Ejágham. La rumba brava posee un canto y una percusión con una polifonía rítmica que envuelve a la música cubana en todos los niveles; derivada de los ritos guerreros y de fertilidad, de origen africano, que se gestaron en Cuba a mediados del siglo XIX. Según investigadores de nuestro folclor, en el baile de la yuka, cultivado por los congos, está uno de los antecedentes fundamentales de la rumba. Ya desde la etapa de la colonia, la rumba estremecía a los visitantes del mundo entero que llegaban hasta los cabaretuchos de la zona del puerto. Fernando Ortiz describe magníficamente ese ambiente de la rada habanera, en “los bodegones de las negras mondongueras, en los garitos o tablajes para la tahuería con las mulatas del rumbo, el aguardiente de caña, el tabaco habano, los bailes y canciones de tres mundos, al son de la rumba más sensual excitante y libre”. Miguel Barnet cuenta que en otros tiempos, en el extranjero le llamaban “rumbita” a cualquier música cubana. Ella está muy ligada al mundo tropical, al cine mexicano, a figuras como Maria Antonieta Pons, Tongolele, Ninón Sevilla (en el Tívoli o el Follies), a los espectáculos del fastuoso Tropicana, y a los cabaretuchos de la Playa de Marianao (Música de Fritas), donde sonaban las más trepidantes y auténticas rumbas primitivas. No faltaron las danzas vernáculas con rumbas del tiempo de España, en el teatro Alhambra. La rumba también está ligada a la difusión edulcorada en Estados Unidos a través de las orquestas de Xavier Cugat con Miguelito Valdés y Desi Arnaz, y por Europa con los Lecuona Cuban Boys dirigida por Armando Oréfiche. La rumba y la conga cubana no dejan indiferente a nadie; el genio de la pintura Pablo Picasso se emocionaba junto a Wifredo Lam en un cabaret de Montparnasse de los Champs-Elisées y, en plena Guerra Mundial, hasta los terribles nazis se estremecían ante la inconmensurable rumba cubana. Pero también está la rumba auténtica, prístina, primitiva, de los puertos de La Habana y Matanzas, de los barrios de La Marina y Las Alturas de Simpson. Florencio Calle, Esteban Lantri (Catalino) (Saldiguera), Hortensio Alfonso (Virulilla), Juan Mesa, Gregorio Alfonso (Goyito), Pablo Mesa (Papy), Esteban Vega, Cha chá, Ángel pelladito. Y los muy famosos también Tío Tom, Evaristo (El Pícaro), Mongo Santamaría, Calixto Callava, Pancho Quinto, Amado Dedeu, Yovani del Pino, El Goyo, Los Papines, Chavalonga, Celeste Mendoza, Celia Cruz, Juan Campos (Chan), Carlos Embale, Enrique Dreke (Puchilán), Evaristo Aparicio (El Pícaro), Aspirina, Ignacio Piñeiro, Nieves Fresneda, Esteban Landri (Saldiguera), El Chori, Joel Drick, el Yulo, Miguel Chapottín, José Rosario Oviedo (Malanga), Alberto Zayas, Eduardo Córdova, Armando Peraza, Santos Ramírez, Changuito, Tata Güines, Chano Pozo (rey de reyes). La lista llena un capítulo de diccionario. La rumba suena como el timbre metálico de un yunque, percusiones sonantes tan llenas de matices, palmadas, golpes de palos, de cajones, una orquestación cercana a la vida, la mejor garantía de la originalidad y autenticidad. Música sabrosa para comer con pan, como decía Alejo Carpentier. La máxima atracción turística de la cultura cubana de hoy está centrada en el baile popular y en las rumbas que se disfrutan en muchas peñas y espectáculos habaneros: La Peña del cabaret Las Vegas, El palenque del Conjunto Folklórico, la Asociación Yoruba, el cabaret Trastévere, el Delirio Habanero, la Peña del Ambia (Eloy Machado), por donde desfilan los grandes todos de la rumba. Con estos talentosos percusionistas se implantará como un Récord Guinness La rumba más larga del mundo.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/