Las consultas sobre este tema tendrán entre sus prioridades la situación humanitaria creada luego de los violentos combates en Mogadiscio registrados durante el pasado fin de semana.
Según agencias de la ONU en esa capital somalí, tropas del Gobierno Provisional de Transición (GPT) apoyadas por unidades del ejército de Etiopía han lanzado los más fieros ataques contra las milicias de la Unión de las Cortes Islámicas (UCI) en esa capital.
Pero un experto de la ONU en derechos humanos denunció la víspera que ese nuevo repunte de violencia entre fuerzas rivales en la capital somalí está matando a civiles de manera indiscriminada.
“Mas de 80 civiles murieron y otros 100 resultaron heridos por los ataques con artillería y otros armamentos pesados contra áreas densamente pobladas de Mogadiscio”, destacó el experto sobre la situación de los derechos humanos en Somalia, Ghanim Alnajjar.
El especialista condenó de manera particular en un comunicado divulgado en esta sede la muerte de numerosos clérigos islámicos en el complejo de viviendas de la mezquita de Alhidaya.
“La muerte de esas personas, presuntamente causada de manera deliberada, será investigada de inmediato e imparcialmente”, afirmó Alnajjar.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, censuró a principios de esta semana el uso de artillería y blindados por parte de las fuerzas del gobierno provisional somalí y las tropas etíopes en sus intentos para doblegar la resistencia islámica.
Ban llamó a las partes en conflicto a “abstenerse del uso indiscriminado y desproporcionado de fuerza que ponen en peligro la vida de civiles, particularmente en áreas densamente pobladas”.
Al respecto, el experto para los Asuntos de Derechos Humanos en Somalia llamó a la calma y a la inmediata puesta en vigor de un cese al fuego.
Al mismo tiempo, urgió a las autoridades provisionales y a la comunidad internacional a proteger a los civiles en Somalia, donde cerca de dos millones de personas afectadas por la violencia requieren asistencia humanitaria para sobrevivir.
Autoridades de la Oficina de la ONU para la coordinación de la Ayuda Humanitaria (OCHA), dijeron que más de 300 mil personas han abandonado sus viviendas en Mogadiscio desde principios de este año para escapar de la violencia.
Unos 200 mil de esos desplazados, en su mayoría mujeres y niños, se encuentran dispersos y refugiados en zonas boscosas a lo largo de la carretera que conduce a la localidad de Afgoye, al oeste de la Mogadiscio.
Desde la instalación del gobierno provisional en la capital somalí con el apoyo de tropas de Etiopía, cerca de siete mil civiles y militares han perecido en los enfrentamientos con las milicias de la Unión de las Cortes Islámicas (UCI).
Las milicias de la UCI llegaron a controlar Mogadiscio y amplios sectores del centro y sur del país en la segunda mitad del 2006, cuando tuvieron al gobierno provisional al borde del colapso.
Somalia se encuentra atrapada en una espiral de violencia ante la ausencia de un gobierno funcional desde el derrocamiento del presidente Mohammed Siad Barre en 1991.