Lorenzo Muelas Hurtado, del pueblo Guambiano, Cauca, se desempeñó como gobernador, senador y diputado constituyente en Colombia. Muelas explica que en los años 80 y que en 1992, con motivo del quinto centenario, los indígenas fueron engañados con el proyecto que se denominó «La expedición humana», promovido por la Pontificia Universidad Javeriana, donde los estudiantes e investigadores visitaron a las comunidades indígenas de todo el país para extraer muestras de sangre. "Nos engañaron diciendo que los indígenas estábamos muy mal y que iban a analizar nuestra sangre para luego ayudarnos", asevera Muelas. En 1985, como senador, se enteró que las muestras de sangre no se encontraban en el país y habían sido exportadas a un instituto genético de Estados Unidos. Desde entonces se encuentran en campaña para repatriar el material genético, "En un principio prometieron devolverlos pero luego se negaron, en diez años quien sabe qué habrá pasado", sostiene Muelas, acotando que dicho instituto ya había solicitado las patentes para las muestras. Finalmente, dice que actualmente su trabajo es de prevención y denuncia, pues como sucedió el 92 el hecho puede repetirse, "la gente hay veces extienden el brazo y le dan las muestras (de sangre) inconcientemente porque la ingenuidad y la bondad del indígena es muy grande y de eso han abusado", indica Muelas. Según la publicación Alerta Verde 53, el Proyecto de Diversidad del Genoma Humano, es una iniciativa de diversos institutos de investigación de Estados Unidos, cuyo fin es conocer la estructura genética de los grupos indígenas que se han mantenido aislados y están en peligro de extinción. "La idea del proyecto es determinar que factores genéticos les ha permitido a estas minorías étnicas sobrevivir en condiciones adversas...", indica el documento. El proyecto costaría 25 millones de dólares y permitiría un muestreo de 10.000 a 15.000 especimenes humanos, con un costo de 2.300 dólares por muestra que serán almacenados en la American Type Culture Collection (ATCC). "El Proyecto Genoma Humano tiene implicaciones éticas graves, pues significa la posibilidad de patentar material genético humano. Otro peligro es que una vez conocida la estructura genética de una comunidad se conoce también su vulnerabilidad genética, aseveró Muelas.