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Teherán, El ayatolá Ali Akbar Rafsanyani declaró hoy que existe una guerra psicológica contra la República Islámica de Irán, destinada a atemorizar al pueblo y debilitar la economía y la producción.
Agregó que si bien esta amenaza puede repercutir en la vida nacional y en las relaciones de su país con el exterior, "tenemos que mantener nuestra cohesión ante estas conspiraciones" y actuar con sagacidad e inteligencia.
En la plegaria de este viernes en la Universidad de Teherán, el ex presidente iraní subrayó ante miles de personas que "ese es un plan siniestro" para atemorizar al pueblo, debilitar la economía y la producción, por lo que insistió en mantener la unidad.
Recordó cómo después de la Revolución de 1979 los norteamericanos tuvieron que salir del país, pese a su poderío y control, por lo cual se preguntó "qué quieren conseguir ahora los estadounidenses".
Subrayó que las circunstancias actuales difieren de aquella etapa, con un Irán más consciente, culto y fuerte, y un Estados Unidos envuelto en acontecimientos también diferentes.
Rafsanyani indicó que Washington "está atrapado" en Iraq y Afganistán, donde la población muestra altos signos de animadversión contra los ocupantes.
Los estadounidenses convirtieron a los iraquíes en su peor enemigo por su "mala actuación", comentó.
En otra parte de su discurso enfatizó que la fiesta por el nuevo aniversario de la Revolución islámica, el 11 de febrero, debe constituirse en acto masivo del pueblo contra los enemigos de la nación.
De otro lado, la embajada iraní en el Reino Unido desmintió la noticia publicada por el periódico Daily Telegraf sobre la supuesta colaboración de Irán con Corea del Norte para realizar pruebas nucleares subterráneas.
En una carta enviada al diario británico se señala que el propósito de esa información es crear infundios para desorientar a la opinión pública mundial sobre las verdaderas intenciones del país islámico respecto a su programa nuclear y sus derechos.
Desde el primer momento que comenzó el disenso atómico, en el verano del 2005, las autoridades iraníes reiteraron la voluntad de adherirse a los acuerdos internacionales suscritos en el Tratado de No Proliferación Nuclear.
Añade que la transparencia en las actividades nucleares de Irán fueron reiteradas muchas veces por el Organismo Internacional de Energía Atómica y que ello, de por sí, anula cualquier acusación infundada sobre las intenciones de Irán.
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