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Londres, Algunos toxicólogos británicos podrían llevar al rojo vivo la polémica, al declarar que las organizaciones ecologistas "engañan" a las personas al exagerar las proporciones de la contaminación química, se supo hoy aquí.
Varios expertos prestigiosos del Reino Unido criticaron concretamente la campaña del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), concisa al señalar la presencia de sustancias químicas en la sangre, los alimentos y cordones umbilicales de recién nacidos.
A ello los científicos oponen que los pequeños volúmenes hallados no ofrecen peligros para la salud, por lo que las campañas asustan injustamente a la gente.
Alistair Hay, catedrático de la Universidad de Leeds, señala que si bien la presencia de esos compuestos alerta de que hay exposición a sustancias químicas provenientes del medio ambiente y esto es algo que se debe saber, en cambio no hay razones para alarmarse.
Otra opinión difundida por la prensa británica, la del profesor David Coggon, experto en salud ocupacional y medioambiental de la Universidad de Southampton, precisa que las señales que estos grupos emiten son deliberadamente engañosas.
Por su parte, el doctor Andrew Smith, de la Universidad de Leicester, explica que la clave para valorar la toxicidad es saber la cantidad de las sustancias químicas que están influyendo.
A criterio de estos especialistas los volúmenes de sustancias químicas halladas en las investigaciones fueron muy bajos, y se utilizaron métodos de medición en partes por mil millones o mil millones de millones, agregan.
Los expertos, que admiten la peligrosidad de esas sustancias tóxicas en dosis altas, señalan en cambio que hallar rastros de ellas no es dañino para la salud.
También algunos opinan que hay incertidumbre sobre los efectos de algunos compuestos, pero las personas no deberían preocuparse ya que la mayoría de esas sustancias no perjudican a niveles tan bajos.
Algo bien diferente plantea la organización ecologista WWF, al decir que mientras no se sepan los efectos que esas sustancias causen a ciencia cierta sobre la salud, la gente no debería ser expuesta e ellas.
Dirigentes de la organización negaron querer alarmar a la población, pero expresaron que se está llevando a cabo un experimento químico de alcance mundial y la gente debe saber a lo que está expuesta.
Entre las sustancias figuran los conocidos como almizcles sintéticos (de uso como fijadores en perfumería), retardantes de llama bromados y dioxinas.
De acuerdo con la organización ecologista se debe aprobar una legislación exhaustiva y clara sobre los niveles permisibles de esas sustancias tóxicas.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/